martes, febrero 24, 2015

HEROES QUE ANTES FUERON HOMBRES NUEVOS

El Apóstol está sentado en cada luneta del Gran Plenario esta tarde de 24 de febrero de 2015. Frente a él y todos están la bandera primera, de 1868, y la segunda y definitiva, de Guáimaro, siempre con respectivas estrellas solitarias, que iluminan y matan. Ambas escoltan al escudo de la palma real que ha retornado intacto en brazos de nuestros espartanos, a los que se recibe cantando el himno de Bayamo, el mismo de la ciudad que ardió antes de caer en manos del enemigo. ¡No son de mármol, ni bronce estos titanes!
Cuando los declaramos héroes, habían hecho ya la primera hazaña, que fue enfrentar a los terroristas en su cubil. Cuando los defendimos del castigo infernal a su lealtad infinita y reclamamos su libertad injustamente cercenada, ellos inscribían su segunda hazaña, que duró 16 años largos y crueles, hasta tenerlos de vuelta. Cuando a los cinco heróicos defensores de la Patria se les reconoció además con la orden Playa Girón, ese lugar donde por primera vez en nuestra historia el heroismo de la revolución triunfante fue masivo, entonces los acogimos como entraña de todas nuestras entrañas. Y cuando las palabras sublimes del que imparte y cuida la Historia, volaron trémulas de sus labios a nuestros pechos y los abrieron e inundaron de luz sanadora y sabia, renovando en ellos las razones de los alzados por la libertad y la independencia hace 120 años y haciéndolas una vez más nuestras, la verdad y la unidad, esas dos joyas angulares de la revolución cubana, refulgieron en toda su dimensión. Fue más sonoro el ¡ordene! de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René al gigante del rombo rojinegro y al hermano modesto y no menos colosal en su hacer y conducir; y fue más legítimo el convite a una nueva epopeya colectiva en la renovación del socialismo insular y la construcciópn de una relación digna y respetuosa con el adversario de siempre. La emoción podría haber hecho estallar los corazones de tanta Cuba de la que vivir y morir orgullosos, pero los niños hicieron el milagro de administrarla para que nunca se olvide que valor, organización y firmeza deben ir siempre en esta tierra de la mano del amor, la bondad, la alegría y los versos. Gracias hombres nuevos que han confirmado a los escépticos por qué hay que seguir haciendo el juramento de pioneros. Mi hermana Arleen llamó a la jornada Cantar de Gesta.

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